Durante su exposición en el 8° Congreso Internacional de GLP de Gasnova en Bogotá (Colombia), el presidente de la Cámara de Empresas Argentinas de Gas Licuado (CEGLA), Pedro Cascales, sostuvo que la experiencia argentina demostró que “cuando el mercado funciona con reglas claras, competencia y libertad de decisión, se generan condiciones para invertir, mejorar el servicio y ampliar las oportunidades”.
Pedro Cascales expone en el Congreso internacional de Gasnova en Colombia junto a Paula Pellegrini de Extragas y Juan Gimenez de YPFGAS
La liberalización del mercado de GLP en Argentina, implicó una serie de cambios que modificaron la dinámica del sector, como la eliminación de los precios máximos obligatorios, mayor libertad para definir precios (de acuerdo con la oferta, la demanda, la logística y el posicionamiento de cada marca), eliminación de cupos y restricciones operativas, libertad para realizar exportaciones, nuevos incentivos para invertir en envases, plantas, tecnología y distribución, mayor competencia entre empresas y marcas y un Estado concentrado en la seguridad y en las normas técnicas.
Según Cascales, esta desregulación generó un círculo virtuoso de competencia y mejora del servicio, y uno de los principales efectos fue la recuperación de los incentivos para invertir en toda la cadena de valor del GLP. "Las empresas comenzaron a destinar mayores recursos a envases, plantas de almacenamiento y fraccionamiento, tecnología, logística y distribución, generando mejoras en infraestructura y capacidad operativa", indicó Cascales.
En este contexto, las empresas del sector proyectan inversiones superiores a los US$ 40 millones anuales destinadas al mantenimiento y renovación de un parque de más de 21 millones de envases de GLP.
Para el presidente de CEGLA, la experiencia argentina demuestra que la liberalización puede generar un círculo virtuoso. “La competencia funcionó”, fue una de las principales conclusiones de la exposición de Cascales ante representantes de la industria internacional del GLP. "Más libertad de mercado, más inversión, más competencia, más GLP para todos", resumió Cascales.
La marca como diferenciador
La competencia también transformó la relación entre las empresas y los consumidores. Con mayor libertad para competir, la marca pasó a constituirse en un elemento diferenciador, impulsando a las empresas a competir no solamente por precio, sino también por calidad, servicio, confiabilidad y cercanía con el consumidor.
La mayor flexibilidad del mercado también favoreció la búsqueda de nuevos usos y aplicaciones del GLP, ampliando las oportunidades para el desarrollo del sector.
Promoción de las exportaciones
En este sentido, durante su exposición Cascales anticipó que Argentina proyecta superar los 8,2 millones de toneladas de producción de GLP hacia 2040, lo que abre una importante oportunidad para consolidar al país como proveedor regional e internacional.